¿Cómo suenan los futuros veracruzanos?
Ficción sonora para la reconstrucción de territorios
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Este proyecto propone la creación de un álbum de ficción sonora compuesto por cinco piezas originales que exploran futuros posibles desde distintos territorios de Veracruz. A partir de grabaciones de campo, archivo sonoro y procesos de experimentación con tecnologías sonoras e inmersivas, cada pieza reinterpreta el paisaje sonoro de un municipio específico [ Catemaco, Yanga, Papantla, Córdoba y Tlacotalpan ] para contribuir a la reconstrucción simbólica del territorio a través de la imaginación, activando narrativas veracruzanas vinculadas a la magia, la resistencia, la ancestralidad, la ruptura y la celebración.
Desde una aproximación tecnochamánica, el proyecto entiende el sonido y la tecnología como medios de conexión entre cuerpo, territorio y dimensión simbólica. A través de la ficción sonora y la imaginación como herramienta de creación, se propone no sólo registrar el entorno, sino intervenirlo y expandirlo para proyectar futuros posibles. El resultado será un álbum de cinco piezas y una presentación pública en formato de escucha inmersiva, acompañados de talleres de ficción sonora como retribución social.
¿Cómo puede la ficción sonora, a través del uso de tecnologías inmersivas, contribuir a la reconstrucción de memoria y a la especulación de futuros en territorios como Veracruz?
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Objetivo general:
Desarrollar un álbum de ficción sonora compuesto por cinco piezas originales que exploran futuros posibles desde distintos territorios de Veracruz, a través del uso de memoria sonora, grabación de campo y tecnologías sonoras e inmersivas.
Objetivos específicos
Realizar registro y exploración sonora en cinco territorios de Veracruz.
Experimentar con ficción sonora y tecnologías inmersivas para la creación de paisajes sonoros especulativos.
Componer y producir cinco piezas sonoras que integren memoria, imaginación y territorio.
Diseñar una experiencia de escucha inmersiva para la presentación del proyecto.
Impartir un taller de ficción sonora como retribución social.
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El proyecto surge de la necesidad de imaginar futuros que no estén determinados por las condiciones del presente: en territorios atravesados por fracturas sociales, la repetición de ciertas narrativas limita la capacidad de proyección, estrechando los horizontes de lo posible. Bajo ese contexto, se vuelve necesario explorar herramientas que permitan desplazar la percepción y explorar otras formas de relación con el territorio.
El sonido funciona como un medio para activar la imaginación desde lo sensible. La ficción sonora no se limita a representar la realidad, sino que permite intervenirla, reinterpretarla y expandirla. Le es posible construir capas de significado que desbordan lo documental y habilitan la especulación como una forma de ensayar futuros posibles y reconfigurar simbólicamente las identidades territoriales que podrían parecer fijas.Kodwo Eshun, escritor y teórico británico-ghanés especializado en música y afrofuturismo, define la ficción sonora como «mito-ciencia-poética», donde el sonido y la tecnología se entrelazan para crear realidades alternativas. Concibe la música no sólo como arte, sino como una fuerza ficcionalizada o sintetizada que subvierte las realidades existentes y construye nuevas posibilidades para la identidad y la subjetividad. Una especie de metodología decolonial para la manipulación de realidades.
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La selección de los territorios Catemaco, Yanga, Papantla, Córdoba y Tlacotalpan responde a su relevancia histórica, simbólica y cultural dentro del estado de Veracruz, así como a las distintas formas de imaginar el futuro que cada uno contiene: Catemaco se vincula con prácticas rituales y saberes locales que proponen una relación con lo invisible, lo simbólico y lo místico; Yanga encarna procesos históricos de resistencia y emancipación; Papantla remite a cosmovisiones ancestrales vivas que articulan cuerpo, territorio y espiritualidad; Córdoba introduce una dimensión de ruptura y transformación histórica; y Tlacotalpan representa la celebración, la tradición viva y la construcción comunitaria a través de la fiesta.
En conjunto, estos territorios permiten construir un mapa diverso desde el cual abordar la reconstrucción simbólica del territorio y la proyección de futuros posibles a través del sonido.